DECIR DEL AGUA /
Duodécima entrega / octubre de 2005 / página 12
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Cinco poetas contemporáneos de Brasil
(continuación)
Poemas de Floriano Martins

EL DIABLO DE LA AUTOPSIA

Traducción de Adám Méndez
Hélio Rôla: 030.  Imagen digitalizada.

CLASE PRÁCTICA

¿En qué parte de sí el muerto se esconde? ¿Desde cuándo se tornó su adversario supremo?  No sé si debo propagar sus pasos.  La figura del apóstol se confundió con la del libro.  La propagación se vulgarizó.  Todos los hombres son libros, hasta que sean desleídos o despublicados.  Lo que iba a ser pronunciamiento se tornó retractación.  ¿Cuántas veces usar pegamento para adherir la memoria de un hombre a su propia piel? ¿Con qué base contar, cuando nadie quiere acordarse de sí? ¿Tratar entonces de la necropsia de la memoria perdida del ser?  El hombre explota en sí en pecados y no triunfa más allá de ellos.  Jamás dejó de triunfar y tampoco busca revisar la idea de pecado. ¿Un concepto gastado?  El triunfo se justifica por sí mismo y los torpes acaban siendo los mayores pecadores, por ver perversidad y tortura donde no hay sino conquista.  Es siempre el mismo cadáver podrido el objeto de afirmación de una época.  Ni el difunto mismo podría imaginar que durase tanto.  No importa ser superior o inferior a Dios.  La moral es más perversa que la memoria.  Por eso los vivos tratan siempre de olvidarlo todo.  Un bisturí solamente, todos los portones abiertos, gente de todas partes dispuesta al flagelo —¿qué lujuria mayor que apagar en uno las intrusiones más obvias del azar y su teatro de súplicas?  El hombre es siempre un error.

—¿No acabas así con todas las pretendidas certezas?

—Sí, tienes razón. El hombre no pasa del efecto de sus expectativas.

Traducción de Benjamín Valdivia

Excavar por todo el arte.  En busca de las víctimas de la prestidigitación y del azar. Dilatar el paisaje de los cuerpos hasta que se tenga la medida más impropia de los desastres. ¿Cuántas son las muertes que se repiten en cada tumba violada?  Objetos devorados por la ausencia de sombras, deshechos en sí mismos sin remedio.  Voces encajadas en los muslos del tiempo, sangrando señales que mal leídas resultan en una retórica de dilemas. Si el mundo camina en largos pasos descuidados, cuidar entonces que le falte tierra bajo los pies.  Afrontar el orgullo tosco del vacío y decirle en el ojo cuánto la dispersión los está matando con tan sólo una jarra de gritos mal escritos.  Buscar un sentido en otro, en los demás.  Planifiques o no, todo tu ser se arrastra dentro de ti.  Evolucionamos por galicismo.