Floriano Martins (Fortaleza, 1957) reside en su ciudad
natal. Autor de Alma en llamas (1988), El comienzo de la búsqueda (2001)
y Un nuevo continente (2004). Dirige la revista Agulha (www.revista.agulha.nom.br).
ESTACIONES DEL AZAR
Deletreo los días
en que me mira cada cosa
cuando siento que la veo. Es todo.
Y no hay excusa para lo que hago.
Rosa Alice Branco
Encender el fuego
por la sombra de la llama.
Atizar la luz en la mirada del tiempo olvidado.
Así
un cuerpo dice como desea
ser escrito por el otro que lo visita.
Enseñar
al cuerpo cómo salir de sí.
Trazar equidistancias entre las caídas.
Los pormenores del fuego [ella afianza]
son el mejor regazo al interior
de la mirada.
Y lo fija con tanto esmero que los pliegues
del cuerpo
se desnudan ante el ruido de los pasos
[de ella] que son vestigios
de la sumisión
de las ropas [de él]. ¿Por dónde el enigma
apura sus
armonías? ¿Por dónde aprende
un cuerpo a deletrear al otro? [ella no lo dice]
Vaciar la noche de vicios que la definan.
Dejarla sin oportunidad
de reconocerse.
Quedarse esbozando un tratado de tinieblas
requiere una
ceguera exacta en cada afecto.
¿Quién plagiaría el suicidio o la ruina?
¿Los
dones son mecánicos, una fábula gastada?
En el tumulto de los cuerpos
descubriéndose
uno deletrea el día, el otro deslinda la noche.
¿Qué
riesgo dibuja la lengua al pasar
de una boca a la otra? Un cuerpo [ella
lo tienta],
al caer en el otro, es en sí que repercute.
El amor palpa
entre nódulos [él medita].
Una atracción sublime por las disonancias
parece eludir
la caída de los cuerpos amorosos.
Lo que tienes en el vientre [dice
él] es el abismo
del que me sirvo para alcanzarme un día.
Sólo el azar
resguarda tales planos [ella].
Los cuerpos sondean el pender por el
extremo.
Atizar la luz en la mirada del tiempo olvidado.
Encender el
fuego por la sombra de la llama.