LO QUE DICEN ES CIERTO...
Lo que dicen
es cierto: somos nada,
hebras de humo, desvanecidas sombras
Abandónate
al río del tiempo y flota
en música y alcohol y en amores sin raíces
No
hay para ti corazón que te arraigue
No busques en vano entre la noche
y el polvo
Uno se escurre de sí ya siendo otro
y aquel que dejamos
toca la mano
del que se está desdibujando
Ya lo dije: abandónate al
río del tiempo
Su zarpa rompe el hilo del que pendes
Lo único real son
las sombras que pasan
Fúgate del mundo por las grietas del sueño,
arroja la tinta negra sobre tu figura errante
y apresura, sin pena,
tu borramiento
Ahí,
donde era nuestra
casa,
en el centro de la pared desnuda,
sobre el hueco descolorido
que albergaba
fotos de familia, máscaras, pinturas, adornos,
cosas
sin importancia; cerca de donde plantamos
el árbol de la vida en cuyas
altas ramas
cantaban los hijos,
ahí,
hay un clavo.
Un clavo frío y
chueco,
tenazmente aferrado al muro
como si él sólo sostuviera la
jaula
de los sueños y el bamboleo del mundo.
De ese precario clavo
que me hiere las manos
y me atraviesa el corazón cuando recorro la
casa
durante el desolado itinerario del insomnio,
de ahí cuelga, amada,
mi existencia.
Alfredo Espinosa (Delicias, Chihuahua, 1954). Como poeta cuenta con El corazón a mi piel untado (1985), Tatuar el humo (1992) y Desvelos/Sleepless Reflections (2002). Como Fabián Isunza publicó Reveses (1994). Su obra de narrador comprende Infierno grande (1990) y Amor, miel y veneno (2002). Como ensayista es autor de Chicanos, pachucos y cholos (1989) y Juan Gabriel: el estruendoso encanto de la ambigüedad (2002). Con Rubén Mejía, fue co-editor de Muestra de la poesía chihuahuense (1976-1986) (1986). Reside en la ciudad de Chihuahua. Los poemas que aquí figuran eran inéditos.
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