WASHINGTON SQUARE:
CRÓNICA DE LOS POBRES AMANTES
Ella
Cubanita durísima
Par de tetas fabulosas
Cabellos natural-look by Revlon
Boca encendida Roses and Fire by Elizabeth Arden
Nalgas ceñidísimas
by Calvin Klein jeans
Encaramada en sandalias finísimas
De un sutil tacón palillo by Charles Jourdan
Envuelta casi acariciada por el
aire subyugante
De Opium by Yves St. Laurent
Dramáticamente “sencilla”
Toda Bloomingdale’s Saturday Generation
Sofocada
Le dice que no
Que
qué va mi vida
Que ya no lo aguanta
Que no lo soporta más
Que es demasiado cuanto le duele dentro
Que la envenena de azules
Que estoy atacada
coño
Que esto se acabó ya
Y se dispone a abandonarlo
Definitivamente
Pero al rato
vuelve con la musiquita
Ma-cha-ca
Que la preocupa enormemente
Su estabilidad económica
Su anémica solvencia sentimental
(Las
de él, of course!)
Y reitera n-veces
Que asume un riesgo imponderable
Si se le llega a entregar
Que no puede ni debe
Que déjate de eso
mi niño que jamás que never
Que nunca dará ese mal paso
Aunque él insista le jure y le perjure
Aunque él le garantice lo agradable lo
dulce
Cómo vas a gozar nena
Lo maravilloso que va a resultar…
Él —your typical gringo
Pepsi Cola Generation 6 pies 2 pulgadas
De esos que cagan pura proteína
Dientes perfectos sonrisa Colgate
Un cuerpo
que hay que joderse
Cara de apaga y vámonos Robert Redford
Blazer de paño caro y sneakers naturalmente Adidas
Habla un español “muy cute”
Pero
decide hacer silencio
Y ella lo acompaña (y resulta que el silencio
Es lo único que por un momento los une)
Luego se desesperan
Padecen
súbitamente el eclipse
La incomunicación-Antonioni…
Pero en verdad ambos saben
(Adoran el teatro)
Que todo no es más que un juego
Una puesta en escena
Una coña sublime:
Él lo que tiene
Es un hambre perra de su cuerpo
Y ella
Se está inventando la historia de un gran amor.