DECIR DEL AGUA /
Séptima entrega / Julio de 2004 / página 16

LOS VISITANTES DEL AGUA  (Continuación)

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William Navarrete

ELEGÍA SIN FLOR

 

Duerma en su roca estéril y sombría

El rey sin dinastía

Gertrudis Gómez de Avellaneda:

“A Francia”

 

No rompas mi silencio de isla remota.

En él se refugian las miradas de los hombres de mar,

la sal de las tinieblas, el brillo de las escamas

de los peces, el horizonte infinito,

el alma endeble, la grandeza de la tierra,

la paz que lleva mi cautiverio dentro.

No busques mi nombre.

Ya no existo.

Soy pacto después de la batalla, reposo de la lanza,

el pájaro sin canto, la tregua de las Furias.

No seques tu flor en mi memoria,

te prohíbo que penetres el hechizo de las piedras,

las brumas del océano, mi santuario de hombre

perseguido por el fatídico destino de las islas.

Ofrécele tu flor a quien ignore

por qué me has dedicado una elegía.

"Miami Sky Nº 16" (Foto de R. G. R., 2003).

William Navarrete (Banes, Cuba, 1968) reside en París, donde ha realizado una intensa labor como periodista, poeta, musicólogo y activista político.  En 2003 fundó la Asociación por la Tercera República Cubana.  Entre sus libros cabe destacarLa chanson cubaine: 1902-1959 (textes et contexte).  Es autor de la antología Ínsulas al pairo; poesía cubana contemporánea en París(Cádiz, 2004).  El poema que publicamos pertenece a su libroEdad de miedo al frío, primer premio del III Concurso de Poesía Eugenio Florit 2002, patrocinado por el Centro de Cultura Panamericana de Nueva York.

Carlos E. Cenzano

¿SERÁ MAGIA?

 

El prestidigitador

agita abismos en el aire

y desencaja las estrellas de sus cuencas

que se caen a morir.

 

La oscuridad se diluye

en los acantilados.

 

Los pasos devoran sus caminos,

y las alas sus vuelos.

 

La sombra se regodea inconclusa

a medio camino.

 

No es sur,

no es norte,

tampoco reverso de la luz.

 

El prestidigitador tiene su aplauso

y su puñal.

 

No sé cuál es el fin...

CONCURSO

 

Las ilusiones bostezan

y el miedo asume su extravío displicente.

Los del coro se agrupan y blasfeman

sobre las esquinas innombrables.

 

Luego del brindis laudatorio

cada cual ordena su discurso

y el azar se suma a los estantes

donde pernoctarán los elegidos

que habrán escanciado

el néctar del humo...

METAFÍSICA

 

Hay quien toma pedacitos de sol

para mostrar al mundo

cómo es la claridad.

 

Hay quien ofrece migajas desde su pedestal

e invoca a Dios o a los mortales

y dice que nos ama.

 

Hay quien proclama consignas de memoria

para ejercer su derecho de mando

sobre una multitud que se ha cortado las orejas

en memoria de Van Gogh.

Carlos E. Cenzano (Santiago de Cuba, 1957) vive en Estados Unidos desde 1992.  Está completando su Doctorado en Filosofía en la Universidad Internacional de la Florida y trabaja como profesor.   Tiene dos poemarios en proceso de publicación, Meditando a la orilla de los tamales (1999) y Otro gallo cantaría (1992), y varios libros inéditos de literatura para niños.  Es también cantautor.  Los poemas que publicamos pertenecen a su libro País de agua (1991), publicado recientemente en Madrid por la Editorial Betania.

(Aquí concluye la sección LOS VISITANTES DEL AGUA)