DECIR DEL AGUA /
Octava entrega / Octubre de 2004 / Página 3
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I. EN ELOGIO DE AMANDO FERNÁNDEZ

Carlos Espinosa Domínguez

 

AMANDO FERNÁNDEZ: CORAJE Y DIGNIDAD EJEMPLARES

 

Amando Fernández pertenece a esa nómina de creadores cuya vida fue, como dice un verso de Garcilaso de la Vega, "antes de tiempo y casi en flor cortada".  Fue además un poeta de vocación tardía (publicó su primer libro a los treinta y cinco años), aunque compensó ese retraso con una notable fertilidad y con la entrega absoluta a una vocación a la que, hasta el final de su existencia, fue fiel. Gracias a esa irrefrenable pasión por escribir, acumuló una obra muy considerable desde el punto de vista cuantitativo, que se vio reconocida por varios premios internacionales.

 

Sus primeros libros, pertenecientes a la etapa formativa, ya dejaban vislumbrar a un prometedor talento. Eso se confirmó en El ruiseñor y la espada, un poemario maduro y cuidadosamente estructurado, del cual están ausentes los temas típicos de la poesía cubana escrita en el exilio.  Su escritura se fue tornando más hermética y abstracta en títulos como  Materia y forma y Espacio mayor, en los que el discurso irracional adquiere un gran peso.  Esas dificultades para acceder a su significado no impiden, sin embargo, que el lector pueda disfrutar su belleza y su elaboración.  ConMuseo natural, Amando Fernández inicia una etapa de vehemente actividad, en la cual prepara para la imprenta siete libros, cuatro de los cuales aparecerán póstumamente. La suya era una carrera vertiginosa contra la muerte, consciente como estaba él de que iba llegando a "la última estrofa del poema".

 

Poco a poco y sin abdicar a las claves que conformaban su estética, Fernández deriva hacia una poesía que busca una relación más confesional e íntima con el lector.  Esa búsqueda cristaliza en textos poblados de humanidad e iluminados por los resplandores de la nostalgia y el recuerdo. Asimismo aparece como asunto recurrente el de la muerte, que es tratado por él con una intensidad y una fuerza de imágenes sobrecogedoras.  El radical divorcio entre vida y obra se borra definitivamente en El riesgo calculado yLa rendición, en los que su autor da un paso decisivo en la creación de un lirismo más liberado de preceptos y una expresión más desnuda. El sentido de la pérdida, el aislamiento y la conciencia del avance de la enfermedad alcanzan en algunos poemas una incandescencia espiritual pocas veces igualada en la poesía cubana contemporánea.  Fernández elude, no obstante, cualquier tendencia a la tragedia y la autocompasión, y se enfrenta a su propio final con un coraje y una dignidad ejemplares.

 

Con el fallecimiento de Amando Fernández se interrumpió una breve pero muy intensa trayectoria poética. Admira que en circunstancias tan adversas haya sido capaz de crear una obra que, por su complejidad, rigor y calidad, representa una de las grandes trayectorias estéticas de nuestro panorama poético.  A ella deberán acudir quienes deseen hallar un modelo de coherencia, compromiso existencial, continuidad sin desfallecimientos y búsqueda permanente.

Baruj Salinas:Solar Flares IV , acrílico sobre papel, 22" x 30", 2004.

Carlos Espinosa Domínguez (Guisa, Cuba, 1950).  Ha publicado varios volúmenes de crítica y trabajos investigativos sobre literatura, entre ellos Lo que opina el otro; algunos apuntes sobre la crítica teatral (2000), El peregrino en comarca ajena  (2001) y Virgilio Piñera en persona(2003). Obtuvo su doctorado en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Miami.  Miembro del Consejo de Redacción de la revista Encuentro de la cultura cubana, editada en Madrid. Profesor universitario en Virginia, Estados Unidos.

BARUJ SALINAS
Nació en La Habana en 1935. Salió de Cuba en 1959 y se estableció en Miami.  Se graduó de arquitecto en la Universidad Estatal Kent de Ohio. Desde 1974 se trasladó a Barcelona, donde trabajó cerca de destacados pintores como Joan Miró y Antonio Tapies. En 1992 regresó a Miami, donde actualmente reside. Desde 1988 comenzó a destacarse como pintor.  Su obra ha sido expuesta en innumerables museos y galerías de México, Colombia, Madrid, Tokio, Ginebra y Nueva York, entre otras ciudades, y varios de sus cuadros pertenecen a las colecciones permanentes de importantes museos.  Su más reciente muestra, Baruj Salinas: A Trascendental Chromatism, se inauguró el 7 de octubre de 2004 en el Wolfson Campus del Miami Dade College y permanecerá abierta hasta el 14 de noviembre.  Varias de las obras de Salinas que hemos incluido en esta entrega de DECIR DEL AGUA pertenecen a esa exposición.  Dejamos aquí constancia de nuestra gratitud a este pintor, por habernos autorizado a reproducir sus imágenes y por iluminarnos con su luz.