GU TI SHI PARA EL MAESTRO LI-BAI
«Caminando debajo de los cielos
zigzaguean mis pasos en
amarillas azucenas
el resplandor de la luna cae ahora preciso en tu
pálido rostro
Y levanto la cabeza, pues acompañado de ti, Li bai, he
olvidado mis penas».
GU TI SHI SOBRE EL SENDERO DE PLATA EN EL CREPÚSCULO
Pequeña mía, me preguntas ¿por qué es que vivo
rodeado de murallas?
Y atenuando mi amargura —milenaria— te respondo
sin mover los labios:
«Los círculos de fuego, ¡hermosa ninfa!,
destruyen
los bosques para ser sabios».
YUEFU PARA
EL INMORTAL DESTERRADO
«Bebo acompañado solo de
tus versos, venerable Li-Tai-Po,
porque sé que con el vino me llevarás
contigo ante los dioses
aunque sólo sea un hombre sin sombra y sin
reflejo de la luna en mi copa
pues tú sabio anacoreta con tu lira me
conduces más allá de los montes
al final de los inviernos»
SIJO DEL VIAJE
Me
detengo a contemplar el reflejo del sol en el océano.
¿Creeré aún en
el señor de los espejos?
¡Avanza! ¡Por la ruta del dragón!
que atraviesa
como línea dorada las aguas
Leo Zelada (Lima, 1970) estudió Filosofía en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado los poemarios Delirium
Tremens (1998) y Diario de un Ciber-punk (2001), y el ensayo Nueva
cultura política (1998). En 2001 recibió el Premio Internacional
de Poesía Orpheu en Brasil. Compilador de las antologías Poesía
peruana contemporánea (2003) y Nueva poesía hispanoamericana (2004).