DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Primera entrega / Enero de 2007
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PUERTAS ABIERTAS (continuación)
POEMAS DE DANIEL ALEJANDRO GÓMEZ
LA CICATRIZ DE TU MIRADA

Desnuda de plata y nieve.

Desnudos, y ebrios de noche,

tus senos de luna y de sangre.

Mis manos amando tu espalda.

Rozando las rojas uvas

de tus besos

que se extienden en mi cuerpo:

lentos, cayendo

como en copos bermejos,

calándome los huesos

de fuego y de amor.

Desnuda de plata y nieve.

Blanca y sedosa

estás entre tus labios.

Una lágrima como un plomo

de cristal; un vidrio azul

que va arañando mi cuerpo:

Ah,

es la cicatriz de tu mirada.

Dulces uñas

en la miel callada bajo mi pecho.

Tus dedos aman las horas

que mueren pálidas sobre mi piel.

Y la noche va desangrándose en la luna;

y el sol eleva su dorada lanza de guerra.

Ya la mañana cerrará tus ojos

que me miraban,

y que me lloraban

esas cicatrices de hielo azul…

Floyd: Orgía.  Acrílico sobre lienzo, 2005.
TIEMPO DE OTOÑO

Otoño, hojas en paz;

y la suave y terrible serenidad

del tiempo amarillo…

Tiempo, tiempo y tiempo.

Y el dolor del frío, y los cuerpos

cuando se ausenta el amor.

Sopla el frío gris, el hielo de ceniza.

Lentas lluvias sobre el mar;

mares de olas

de verde espuma,

violentas esmeraldas

mordidas por relojes de sal…

Silencio en el sol:

es la luna eterna y funeral

la que cubre el frío negro.

El otoño es el fin,

la muerte en toda su plenitud,

los instantes de plata y niebla. 

Es la risa helada y otoñal que no muere,

como la luna en una estatua

que ríe su blanca burla.

Tiempo de otoño: 

envuelto en brisas

de hojas de bronce

y cielos nevados de neblina.

Y la estatua, la estatua ríe,

con el tiempo entre los dientes.

La muerte en toda su plenitud,

en los segundos que caen,

implacables como las hojas muertas… 

Y un tiempo te está buscando.

Un instante

que deslizará su final

en tu muerte de otoño,

en tu muerte de tiempos fríos y amarillos.

LA MUJER Y EL SOL

El sol entra por las cortinas;

la mujer de los labios rojos,

palpado un cutis de ámbar.

Cortinas verdes, igual a bosques sutiles;

la cama bajo el esbelto cuerpo

de la mujer.

Bailando en un polvo de duraznos

se difunde la luz del día.

Y en los ojos de la mujer

naciendo el sol,

como las olas sobre la mar.

Sal en las pupilas. Pestañas en azúcar.

Las manos visten una piel,

de seda y delicada; y el amor

dejó su sombra en ella.

Hoy es un nuevo día.

Labios rojos.

Besos que la noche aguarda:

la luna abrazará aquella boca.

Y un hielo blanco, quieto y amable,

sobre el caliente aliento

de una boca en medio de su sangre.

Sol que va entrando por las cortinas;

y él se desliza por la piel:

desnuda de sombra y de noche.

Daniel Alejandro Gómez (Argentina, 1974).  Poeta, narrador, ensayista y dibujante.  Ha publicado un libro de relatos, Muerte y vida (2006).  Sus cuentos y poemas han aparecido en varias antologías, entre ellas La voz del mundo (2006, en formato digital), y en periódicos y revistas de Argentina, Brasil, Colombia, España y Estados Unidos.  Ha escrito artículos sobre temas políticos para la revista Sufragio,  de México.  Uno de sus poemarios será publicado próximamente por la Editorial Ábaco, de España. Reside en Gijón.  Los poemas La cicatriz de tu mirada  y Tiempo de otoño  se publican por primera vez.