Página 11
PÁGINA ANTERIOR
PRIMERA PÁGINA
PÁGINA SIGUIENTE
PÁGINA ANTERIOR
PRIMERA PÁGINA
PÁGINA SIGUIENTE
ESPACIO TEMÁTICO
     
                        DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Tercera entrega / Julio de 2007
Poesía y religión

Nos complace reanudar ahora la publicación de ESPACIO TEMÁTICO, una sección en que fijamos de antemano un tema y pedimos a los poetas que nos aporten textos sobre ese tema.

 

En nuestra entrega anterior (abril de 2007) publicamos una CONVOCATORIA en que anunciamos el tema seleccionado para esta ocasión: Poesía y religión.  En ese anuncio explicamos brevemente nuestro propósito: “Queremos que los poetas interesados nos remitan textos en que expresen su sentimiento religioso, sus emociones en torno a cualquiera de las teorías o creencias conocidas, o su diálogo personalizado con esas fuerzas multiformes (…).  Lo que buscamos es explorar cómo la poesía escrita en español en cualquier parte del mundo quiere, decide o se propone expresar esa temática.”

 

Los poemas que aparecen a continuación y en las páginas siguientes fueron seleccionados por nuestro Consejo Editorial para aproximarnos a ese objetivo.

(La sección ESPACIO TEMÁTICO continúa en la página siguiente)
Muestra  preparada por Carl Linnaeus para su herbario.  Departamento de Botánica, Museo de Historia Natural de Estocolmo, Suecia.
Guillermo Arango
DEL DOLOR DE DIOS

Ese afán ambicioso en que uno insiste

de oír tu voz con palabras redentoras

en un mundo, Señor, que tanto ignoras,

donde dolido, el hombre, aún persiste.

 

¿Querías darnos luz? ¡Nunca pudiste!

Se enturbió la penumbra. No hubo auroras

nacidas a salvarnos, redentoras.

¡Oh, mundo postergado, mudo y triste!

 

Cosa imposible fue, pues yo creía,

tratando de impugnarte en este mundo,

que tu mutismo era señal de olvido.

 

Y he aprendido, Señor, pues no sabía

que sólo Tú, y tu callar profundo,

le dan al universo su sentido.

Mario Meléndez
PERSONA NO GRATA

Mientras Dios andaba de viaje los ángeles
me arrendaron el paraíso
y yo no hice otra cosa que invitar a mis amigos
y en cuestión de minutos una fiesta de proporciones
estallaba por todo el vecindario
Cuando Dios llegó de amanecida
algunos ángeles borrachos todavía se arrastraban
bajo las mesas
y el olor a cigarrillo perfumaba las cortinas

y las sábanas dobladas en el closet
No tuve nada que decir en mi defensa
sólo escuchar las quejas de Dios
y los castigos contemplados para aquella tontería
Por regar con cerveza los jardines
Por pintar en los muros consignas en contra de la Iglesia
y de unos cuantos sacerdotes fascistas
Por ocupar el lecho del Santísimo

no para dormir en paz precisamente
y orinar las estatuas de los apóstoles
Por corromper a los ángeles menores

y hacerlos devotos en pasiones humanas
y en leyes ajenas a su naturaleza
Por bailar desnudo en los altares con mujeres
que no buscaban su redención ni cuento semejante
Por malgastar el agua bendita en oscuros rituales
o simplemente beberla para calmar la resaca
Por contar chistes obscenos referidos al Hijo del Padre
o a sucesos acaecidos en el Antiguo Testamento
Por estos hechos y por otros
que hasta los cuervos escucharían sin dejar de ruborizarse
Por estos hechos y por otros repito
fui arrojado al Purgatorio de una sola cachetada
Y dudo mucho conseguir pasaporte al Infierno
Yo creo que hasta el mismo Demonio le ha dado jaqueca

al pedir mis antecedentes

Guillermo Arango (Cienfuegos, Cuba, 1939) es Licenciado en Filosofía y Letras y titulado con una Maestría en Arte y Creación Literaria por Loyola University, de Chicago.  Ha publicado el poemario Memoria de un pasado inmediato (1992, edición bilingüe).  Fue Primer Accésit al Premio de Poesía "José María Heredia" de 2006, patrocinado por el Círculo de Cultura Panamericano, capítulo de Miami.

Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971) Estudió Periodismo y Comunicación Social.  Ha publicado, entre otros libros, Autocultura y juicio, Apuntes para una leyenda y Vuelo subterráneo.  En 1993 recibió el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Participó en los Encuentros de Escritores Latinoamericanos celebrados en Santiago de Chile en 2001 y 2002 y en el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo (Roma, 2003).  En 2005 obtuvo el Premio Harvest International de la Universidad Politécnica de California al mejor poema en español.