Nos complace reanudar ahora la publicación de ESPACIO TEMÁTICO, una sección en que fijamos de antemano un tema y pedimos a los poetas
que nos aporten textos sobre ese tema.
En nuestra entrega anterior (abril de 2007) publicamos una CONVOCATORIA en que anunciamos
el tema seleccionado para esta ocasión: Poesía y religión. En ese anuncio explicamos brevemente nuestro propósito: “Queremos
que los poetas interesados nos remitan textos en que expresen su sentimiento religioso, sus emociones en torno a cualquiera de las
teorías o creencias conocidas, o su diálogo personalizado con esas fuerzas multiformes (…). Lo que buscamos es explorar cómo
la poesía escrita en español en cualquier parte del mundo quiere, decide o se propone expresar esa temática.”
Los poemas que
aparecen a continuación y en las páginas siguientes fueron seleccionados por nuestro Consejo Editorial para aproximarnos a ese objetivo.
Ese afán ambicioso en que uno insiste
de oír tu voz con palabras redentoras
en un mundo, Señor, que tanto ignoras,
donde dolido, el hombre,
aún persiste.
¿Querías darnos luz? ¡Nunca pudiste!
Se enturbió la penumbra. No hubo auroras
nacidas a salvarnos, redentoras.
¡Oh,
mundo postergado, mudo y triste!
Cosa imposible fue, pues yo creía,
tratando de impugnarte en este mundo,
que tu mutismo era señal
de olvido.
Y he aprendido, Señor, pues no sabía
que sólo Tú, y tu callar profundo,
le dan al universo su sentido.
Mientras Dios andaba de viaje los ángeles
me arrendaron el paraíso
y yo no hice otra cosa que invitar a mis amigos
y en cuestión de minutos
una fiesta de proporciones
estallaba por todo el vecindario
Cuando Dios llegó de amanecida
algunos ángeles borrachos todavía se arrastraban
bajo
las mesas
y el olor a cigarrillo perfumaba las cortinas
y las sábanas dobladas en el closet
No tuve nada que decir en mi defensa
sólo
escuchar las quejas de Dios
y los castigos contemplados para aquella tontería
Por regar con cerveza los jardines
Por pintar en los muros
consignas en contra de la Iglesia
y de unos cuantos sacerdotes fascistas
Por ocupar el lecho del Santísimo
no para dormir en paz precisamente
y
orinar las estatuas de los apóstoles
Por corromper a los ángeles menores
y hacerlos devotos en pasiones humanas
y en leyes ajenas a
su naturaleza
Por bailar desnudo en los altares con mujeres
que no buscaban su redención ni cuento semejante
Por malgastar el agua bendita
en oscuros rituales
o simplemente beberla para calmar la resaca
Por contar chistes obscenos referidos al Hijo del Padre
o a sucesos
acaecidos en el Antiguo Testamento
Por estos hechos y por otros
que hasta los cuervos escucharían sin dejar de ruborizarse
Por estos
hechos y por otros repito
fui arrojado al Purgatorio de una sola cachetada
Y dudo mucho conseguir pasaporte al Infierno
Yo creo que
hasta el mismo Demonio le ha dado jaqueca
Guillermo Arango (Cienfuegos, Cuba, 1939) es Licenciado en Filosofía y Letras y titulado con una Maestría en Arte y Creación Literaria
por Loyola University, de Chicago. Ha publicado el poemario Memoria de un pasado inmediato (1992, edición bilingüe). Fue
Primer Accésit al Premio de Poesía "José María Heredia" de 2006, patrocinado por el Círculo de Cultura Panamericano, capítulo de Miami.
Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971) Estudió Periodismo y Comunicación Social. Ha publicado, entre otros libros, Autocultura y juicio, Apuntes para una leyenda y Vuelo subterráneo. En 1993 recibió el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Participó en los Encuentros de Escritores Latinoamericanos celebrados en Santiago de Chile en 2001 y 2002 y en el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo (Roma, 2003). En 2005 obtuvo el Premio Harvest International de la Universidad Politécnica de California al mejor poema en español.