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(La sección ESPACIO TEMÁTICO continúa en la página siguiente)
Odette Alonso
LOS CORDEROS DE DIOS

Misericordia

señor

bajo este sable

pasa rasando la nube de la muerte.

Misericordia del cojo

y del bastón manchado

de la sangre que brota

del que todo se ríe.

Tiende tu mano

sobre las rudas ánimas

sobre los niños que no verán la luz.

De nada servirán las piedras de la suerte

las monedas marcadas

el ramo de azucenas

por igual recorta el sable

un picadillo bajo el ojo del gotero.

Sólo tu mano hará la diferencia

sólo ella salvará

de entre la muchedumbre

a los corderos.

Pero mayor ha de ser su tormento

oír en la distancia

el grito exacto de los decapitados

cargar sobre sus hombros

por extraños caminos

la cruz sin fin de los sobrevivientes.

Sobre sus lenguas secas

se bordará también la gota del silencio

la gota del jamás.

Misericordia

señor

misericordia.

     
                        DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Tercera entrega / Julio de 2007
ESPACIO TEMÁTICO / POESÍA Y RELIGIÓN  (continuación)
Muestra  preparada por Carl Linnaeus para su herbario.  Departamento de Botánica, Museo de Historia Natural de Estocolmo, Suecia.
Maya Islas
LUZ DE MARZO

Le dije a Faulkner que cambiaría el mes;

me llevaría la luz hacia la primavera,

vuelta  atrás,

donde los árboles ya comenzaban a ser verdes.

 

Mas hacía calor en Egipto;

un sol respiraba lentamente,

                           caía en los ojos,

                     se oía.

 

Estuve pensando que dios era agua,

un río con barcos,

una pirámide;

el borde de un alma caminando rápido

para ser pura y piedra.

 

A la distancia, se sentía el secreto,

o los muchos secretos que rondaban

los labios

para sentir la iluminación.

 

No abandonamos la paz de las cosas que escuchaban

inmóviles desde la arena

todo lo que teníamos que decir:

la voz era gentil

pero venía de un acto de frecuencia,

del movimiento  primero en el vacío:

el gesto irremediable no se equivocaba.

 

El triunfo final de lo que acontecía

era más bien como un cabello creciendo

sobre la cabeza: no se notaba el gesto.

 

Todo estaba listo para el desembarque;

una paradoja nos rodeaba en la creencia,

pues la luz de marzo entraba: era el equinoccio,

el rayo sutil sobre el sarcófago

que aliviaba a los dioses escondidos.

 

Vamos a dormir y despertarnos simultáneamente:

el propósito del tiempo es confundirnos

para que no podamos comprender la eternidad.

 

El camino está ansioso de encontrarnos,

pero insistimos en que deseamos sonar con las campanas,

levantar el mar con la mirada.

Rolando Davidson
EL PINTOR

Visto por fuera, el tiempo es una raya

e, igualmente, el marítimo horizonte;

además, una raya curva, el  monte

y otra, undosa, la orilla de la playa.    

 

¿Alguien dibuja allende la pantalla

de la realidad?  Yo, de polizonte,

me colara en la barca de Caronte

para ver Esa Mano que allí ensaya

 

una vez y otra un dibujo perfecto:

una vertiginosa pincelada

que recubre el abismo de la nada

 

y nos transporta en vilo en su trayecto

contra la oscuridad que se levanta

y que Su Luz jamás del todo espanta.

Maya Islas (Cabaiguán, Cuba, 1947) ha publicado varios poemarios, entre llos Altazora (1989), Merla (1991) y Quemando luces (2004). También es autora de Lifting the Tempest at Breakfast (2001), un libro cibernético de poemas en inglés.  Recibió el Premio de Poesía Carabela de Plata (Barcelona, 1978) y la Beca Oscar B. Cintas de Creación Literaria en 1990-91.  Trabaja en New York como Consejera en Parsons School of Design, una dependencia de New School University, y como profesora de español en Baruch College.

Odette Alonso (Santiago de Cuba, 1964) obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” en 1999 con su cuaderno Insomnios en la noche del espejo.  Ha publicado, entre otros, los poemarios Palabra del que vuelve (1996), Cuando la lluvia cesa (2003) y El levísimo ruido de sus pasos (2006), así como el libro de relatos Con la boca abierta (2006).  Compiló la antología Las cuatro puntas del pañuelo. Poetas cubanos de la diáspora, proyecto que en 2003 recibió uno de los premios del Cuban Artists Fund (Nueva York). Radica en México desde 1992.

Rolando Davidson (La Habana, 1965) cursó estudios de periodismo en la universidad de su ciudad natal.  Estudió Ciencias de los Medios de Comunicación Audiovisual en el Instituto Superior de Arte, también en La Habana.  Sus poemas han aparecido en La Tribuna Hispana y en varias revistas digitales.  Desde 1993 reside en Alemania.

DEBAJO: Poemas de Maya Islas y Odette Alonso