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Miguel Ángel Contreras
NOCTURNO
Lynda Lowe: In-Finite.  Técnica mixta sobre madera, 60 x 120 pulgadas, 1999.
CÓMO PODER ENCONTRARTE...
INDAGACIÓN
PRELUDIO
     
                        DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Quinta entrega / Enero de 2008
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OTROS ÁMBITOS / POESÍA CUÁNTICA: OCHO POETAS (continuación)

     Para que tú te des cuenta

del sonido de la gente.

De cómo andan perdidos

por las noches de la calle.

Para que tú lo observes.

     Fíjate en los senderos grises

del perdido paisaje verde,

en la siniestra avenida,

¿no lo has notado todavía?

     Habitas sobre un cementerio

de árboles talados

que te miran fijamente a los ojos,

y no dejan que te escondas

en la oscuridad de tu solitaria estancia.

 

                       (De Libro de precisiones)

EL PEQUEÑO COSMOS DEL HOMBRE

     Vuelvo hacia adentro, donde siempre he estado,

donde está todo y nada es concreto; donde somos

los mismos. Vengo a los paisajes fractales del subsuelo,

a rincones sumergidos que se esconden tras paredes

de vísceras y entrañas. Cruzo por arterias del más frío

y oscuro anonimato: reconozco a un niño que me mira

asustado y a un adolescente arrogante que me increpa,

y quizás a ese viejo profesor. Las arterias lo son todo,

lo cruzan todo: los cuerpos, las ciudades…  Siempre están

en todas partes. Y me apoyo —al sumergirme— en el osario

que aguanta y da firmeza a mis insomnios.

 

                                           (De Libro de precisiones)

      Cómo poder encontrarte,

en esa inmensa mancha de arena

que es el desierto que te cubre,

entre millones de granos

intemporales y crudos.

      Cómo intentar hallar tu figura.

Desde el último oasis que soñé,

necesito buscar la senda,

seguir el rastro de las huellas

que de ti dejaste

sobre la inmensa masa de playa sin mar...,

de olas de dunas y arena.

     El desierto se hace opaco,

como una incesante oquedad abierta,

una oquedad que se abre eterna

y se desmorona lentamente,

casi de forma ingrávida.

 

                       (De En el desierto)

                       A Xaverio y a María Caro

  

     Vengo a la región de la materia, al espectro

visible que descubre el paisaje,

al caos y al equilibrio.

Porque he rasgado el velo

que escondía los matices, que ocultaba

en la forma los distintos colores...

Vuelvo a la región de la materia.

 

                       (De Libro de precisiones)

(La sección OTROS ÁMBITOS continúa en la página siguiente)
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EL ESCULTOR

      Te sientes como un ángel caído

desterrado momentáneamente del Edén.

      Y te cobijas en tu jardín,

bajo la fresca sombra de un ciprés

junto al arroyo del transcurrir eterno.

 

                       (De En el desierto)

Miguel Ángel Contreras (Guadix, Granada, 1968).   Licenciado en Filología Hispánica y con Diploma de Estudios Avanzados en Estudios Superiores de Filología Española por la Universidad de Granada.   Se ha especializado en literatura del Siglo de Oro y en poesía contemporánea.   Profesor de lengua y literatura españolas en Granada.   En 2002 apareció su libro  Aproximaciones a la poesía de Gregorio Silvestre.   Colabora habitualmente en distintas revistas de literatura.  Tiene un libro de poesía en curso de publicación,  En el desierto,  y se encuentra escribiendo otro poemario que ha titulado Libro de precisiones.

                        A Aurelio Teno

 

      Como un demiurgo que ordena y organiza,

que busca de la piedra la vida,

rastreando entre los pliegues de la roca

la materia de la carne; que desnudara el mármol

del ropaje aquel que la escondía; que la sacara

a sabiendas que aun sin respirar perduraría

y él perduraría en ella. 

Así fue en sus silencios y en sus gritos,

en las mañanas dormidas y cubiertas

por el sueño aquel de lo terrible.

      Titán que busca en la materia

la fuerza inagotable de lo eterno;

pues si despiertas rodeado de fósiles

y flores de plástico en agosto,

sabrás reconocer entre los huesos

como nace allá

el agua netoniana de la esencia.

 

                       (De Libro de precisiones)