(Aquí concluye la sección PUERTAS ABIERTAS)
     
                        DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Quinta entrega / Enero de 2008
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PUERTAS ABIERTAS (continuación)
Julio César Guerrero Martínez
LUZ SIN NOMBRE, LA BELLEZA...
Lynda Lowe : This Round Hour.   Técnica mixta sobre madera, 28 x 36 pulgadas, 2007.

Con todas las palabras que te guardan,

con todos los silencios que me tienen.

 

Luz sin nombre, la belleza.

Inalcanzable claridad, la música.

Mar sin horizontes, tus ojos.

Puente a la memoria, este minuto.

Mañana, todavía, te llevaré conmigo.

Siempre, aún, serás la dulce gratitud

de este amor que me invento

en el instante justo que antecede a tu partida.

Se cierran las puertas y el tren reanuda su marcha.

La historia de siempre: el final leído, soñado, vivido...

Toda gran emoción nos salva en su abandono.

Y en las entrañas de todo gran amor

habita el vértigo del salto hacia una gran ausencia.

 

                                   Enero 14 de 2008

CUANDO LLEGASTE TÚ

Cuando llegaste tú, el cielo se asustó...

Liuba María Hevia

 

Para Laia

 

 

I

 

Amar no es otra cosa que estar siempre a punto de morir.  Y esa cercanía al límite, esa conciencia del salto hacia otra luz es lo que más nos une a la tibieza de esta vida llena de temblor y colores.

 

Muchas veces creí morir.  Estuve a punto de cruzar la raya. Y tenía entonces mis labios sobre tu sexo y soñaba con todas las plenitudes mientras me sumergía en una oscuridad palpitante y llena de precioso misterio.  La dimensión de ciertos sueños me dejaba sin aire.  La presión de mi sangre me impedía respirar y yo quedaba ahogado, en el éxtasis, sobre tu sexo húmedo. Las muertes se aproximaban a mi espalda, yo sentía el frío de su presencia deslizarse desde mi cuello hasta los glúteos.  Entre el frío y tu cuerpo yo me sumergía en el goce más intenso.  La vida y la muerte me tenían en ese espacio de frenesí.  Me agarraba con mucha fuerza a tu sexo, intentaba esconder mi boca en su interior y encontraba allí el sabor de la eternidad y la energía necesaria para desconocer y burlarme de la muerte.

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Lynda Lowe : Lea.   Díptico, técnica mixta sobre madera,  31 x 24 pulgadas, 2007.

no vas a ser valiente para aprender el arte del olvido

J. L. Borges

 

I I

 

El recuerdo de lo verdadero permanece.  La memoria del amor es una casa fabricada con buenas piedras.  No reconozco ahora esta música que sale de mí.  Me taparía los oídos para no escucharla.  Por eso abro la casa de la memoria.  Porque no es la música de mi respiración lo que quiero escuchar. Camino hacia otro cuerpo, camino hacia ti, me detengo delante de un tiempo reciente y ya estoy situado en los días de las caricias infinitas...

 

Y tu piel me da todas las claves.  Yo voy poniendo mis manos, con suavidad, en cada milímetro de tu cuerpo. Mis dedos van sembrando de canciones tu piel.  Ellos viajan del interior de tus piernas hasta la entrada misma de tu sexo. Así aprendí que el cuerpo es un instrumento perfecto. O que perfectas son las notas que salen de un cuerpo acariciado. Las únicas capaces de colmar mis ansias definitivas.

 

Entonces prefería que no hablaras. Tu cuerpo iba entregándome los acordes de una mágica canción.  Escuchándola, yo me olvidaba de mis manos, me olvidaba del mundo y nada podía comprender.  Entre tú y yo, entre tu piel y mis manos, el universo ardía en mil llamas de ensueño.

 

—¿No te cansas?  —me preguntabas, finalmente.

 

No sabía nunca cómo responderte ni qué decirte.   Ahora lo pienso: “Nadie puede cansarse del supremo privilegio de tocarte.”

 

Barcelona, octubre 12 de 2007

Julio César Guerrero Martínez (Banes, Cuba, 1971) cursó estudios en el Instituto Superior de Arte de La Habana y en 1997 se graduó de licenciado en Medios de Comunicación Audiovisual.  Trabajó en radioemisoras cubanas como guionista y director.  Fue editor del cuaderno  Gastón Baquero: un recuerdo familiar y otros textos del poeta  (Bilbao, 1995).  Actualmente trabaja como productor y guionista de programas en la Cadena COPE de Barcelona, donde reside desde 1999.  Es también el corresponsal de la revista Decir del Agua en esa ciudad.  Los poemas que aquí aparecen eran inéditos.