SER OTRA
PUERTAS ABIERTAS (continuación)
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                        DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Sexta entrega / Abril de 2008
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Goya Gutiérrez
Joherms Quiala: Muchacha indiferente ante la mirada de Dalí.  Óleo sobre lienzo,  124 x 94 cms.

En las aguas profundas

junto al limo y los sueños

yacen durante años

recuerdos sumergidos

 

De pronto alguna ráfaga de viento

estremece el silencio del olvido

Y dejan las paredes del pozo vivencial

surgir los ecos

 

Sube el nivel del agua

para que la memoria la destile:

Primigenia mirada hacia lo abierto

Cabinas ambulantes cristales enlodados

Rostros frente a frente invitados

a compartir espacios palabras y alimentos

 

Me parece que viajo en un negro cetáceo

Y por primera vez percibo el vértigo

un extraño placer cuando siento alejarme

del árbol de la casa de la montaña inmóviles

hacia algo diferente incomprensible aún

Entramos y salimos de las fauces

de los oscuros cuerpos serpentinos

que atravesando

habitan en el vientre de las cimas

 

Mi nariz parece haber cristalizado

Mis pupilas han traspasado el vidrio

Me dicen que aquella masa inmensa

de azul y sal y aquellas bailarinas

de encajes que juegan a chocar

con las rocas y a acariciar la arena:

Todo aquello es el mar

El mar que circundamos

Sabor de lo insondable en mi cuerpo pequeño

incapaz de nadar

Se alzan las bridas en las piernas y brazos

no en los ojos

El mar parece no acabar

Finalmente queda también allá en la lejanía

Una vela una línea el temblor del añil

que anuncia el litoral

 

Más cerca ahora la ciudad

Penetramos

en un espacio de ballenas varadas

Y de su gran estómago

como Jonás hemos salido indemnes

Hemos vuelto a nacer

 

El viaje primigenio de mi infancia

me ha hecho mudar de piel:

 

Ser otra

MARCA INDELEBLE EN LOS OJOS DE UN NIÑO

Se percibió desde la ducha

La primera sirena el despertar

de una mañana aún cubierta por la niebla

de invierno el tren de cada día

desembocando en las mismas estaciones

 

Ríos de multitud pasos dispersos

Líneas de dirección en diagonal

En paralelo cruzadas divergentes

Cada cual con su fecha

Cada cual con su hora

Cada cual con su urdimbre

 

Cada mano con su otra mano hilando

las hebras con que tejer días y noches

Cada pie con su otro pie trazando

los mortíferos hilos de la araña

 

Acunados por el silencio de un suave deslizarse

quebrado con trasfondo de música

Sus ojos infantiles dormitaban aún en el asiento

y apuraban resquicios de ensueño arrebatado

Mientras se dirigían hacia aquel hospital

insistían sus párpados queriendo rescatar

las imágenes de algún extraño sueño

Y de pronto bruscamente acudieron

No supo a qué retina:

 

Ese descomunal estruendo de cristales y brazos

Corpúsculos de piel y de metales

Trozos de delicadas telas desgarradas

Cielo desvanecido en el abismo

Sangre espesor negrura música clausurada

Eso debía de ser el fuego del infierno

 

Pero qué dios o dioses siendo

podían permitir tal perversión

Tanto castigo sin su culpa

Aquel horror de pesadilla

Sueño premonitorio:

 

Marca indeleble en los ojos de un niño

Goya Gutiérrez (Zaragoza, 1954).  Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona.  Durante años se ha dedicado profesionalmente a la enseñanza pública a nivel secundario.  Ha publicado los poemarios De mares y espumas (2001), La mirada y el viaje (2004) y El cantar de los cantares (2006), entre otros.  Sus poemas y trabajos críticos han aparecido en diversas revistas y antologías.  Desde 2003 es coeditora y directora de la revista literaria Alga (www.castelldefels.org/alga). Reside en Castelldefels, Cataluña.  Para más información, véase www.telefonica.net/web2/goya-gutierrez.