DECIR DEL AGUA / Segundo ciclo / Octava entrega / Octubre de 2008
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Reinaldo García Ramos
Editor / Revista de poesía DECIR DEL AGUA
NOTA INICIAL
Se cierra una etapa
Theodor De Bry: De la serie America (1590-1596).  Detalle.
The New York Public Library.
OFERTA
Edición limitada de un disco compacto
con todas las entregas de nuestra revista

Con la presente edición doy por terminado el segundo ciclo de esta revista.  A partir de ahora, Decir del Agua entra en un receso, durante el cual me propongo atender otras tareas y proyectos que se han ido aplazando desde noviembre de 2002, cuando fundé esta publicación.

 

La historia de las revistas literarias es siempre, casi por definición, muy azarosa: si no tienen acogida, se esfuman en la ilusión; si la tienen, comienzan a exigir de los editores una dosis cada vez mayor de energías y de tiempo.  Confieso sin ninguna falsa modestia que Decir del Agua está en el segundo caso: la revista ha tenido una creciente repercusión y, sobre todo en los últimos dos o tres años, ha ido calando en círculos y en públicos cada vez más diversos y complejos.  El volumen de la correspondencia y de las colaboraciones recibidas no ha cesado de aumentar, reafirmando nuestro interés por reflejar en esta publicación la riqueza y la diversidad de la actividad poética en idioma español de los países latinoamericanos y de España, y en particular la obra de los autores más jóvenes.  Al mismo tiempo, esos logros estimularon nuestra disposición a presentar también la poesía escrita en otras lenguas mediante traducciones encargadas especialmente para esta revista.

Me siento estimulado y satisfecho por esa respuesta de los lectores, por los elogios que he recibido y por la repercusión que esta revista ha tenido en muchos medios.  Con eso contaré primordialmente cuando llegue, por suerte, el momento de animarme a reemprender la labor editorial.

 

Durante los seis años transcurridos, sacamos 23 entregas, quince en el primer ciclo (2002-2006) y ocho en este segundo ciclo que hoy concluye.  Al revisar ahora el contenido de esas entregas, no puedo dejar de reafirmarme en la convicción de que la poesía en español que se escribe hoy en el mundo está imbuida de vigor, temeridad y experimentación, de riesgos artísticos asumidos correctamente, de fe y arrojo vital.  Si esta revista ha contribuido en algo a demostrarlo, ese es ya un mérito que compensa ampliamente por las incontables horas de trabajo y de gestión editorial que estos años nos han impuesto.  Me siento contento y orgulloso de haber contribuido a difundir esa convicción de vitalidad poética entre los lectores de tantos países.

No voy a entrar en estadísticas minuciosas, pero tampoco puedo resistirme a la tentación de resumir con satisfacción los triunfos obtenidos.  Por ejemplo, en los 23 números publicados se acogió la obra de más de 200 poetas y de más de 50 ensayistas y estudiosos de la poesía en español, así como de profesores especializados y traductores de mérito.  Presentamos numerosas secciones especiales sobre la poesía escrita en diversas regiones y países como Ecuador, Andalucía, Brasil, Portugal, Argentina y Nuevo México, entre otros, y dimos difusión a las obras de autores que nacieron en tres ciudades de mi país natal: Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo, y también a las de los poetas que viven en Miami, una ciudad que en múltiples aspectos es cubana y latinoamericana.  Ilustramos nuestras entregas con las imágenes de reconocidos pintores, dibujantes y fotógrafos, entre ellos Hugo Consuegra, Ernesto Briel, Baruch Salinas, Liliam Cuenca, Justo  Luis García, Gladys Triana, Jesús Selgas, Néstor Arenas, Waldo Balart, Lydia Rubio, Isabel Pavâo, Ofill Echevarría, Joherms Quiala y Lilia Luján.  Además, preparamos homenajes a poetas cubanos desaparecidos, como José Mario, Jorge Oliva, Roberto Valero, Amando Fernández y Juan Alonso, y secciones de reconocimiento a escritores vivos de nuestro país, entre ellos Magaly Alabau, Antonio Desquirón Oliva, Maya Islas, Felipe Lázaro y Francisco Morán. En el acápite “La traducción y sus sorpresas” me siento honrado de haber presentado en español la obra extraordinaria de autores como Czeslaw Milosz, Hart Crane, W. B. Yeats y Archibald MacLeish, entre otros.  O sea, el saldo es altamente positivo, y es fácil apreciarlo cuando se recorren todos los números publicados hasta ahora, que permanecerán en la red durante el receso anunciado aquí.  Los lectores podrán leer o releer esos textos en el momento en que lo necesiten.

 

No puedo concluir sin dejar constancia de mi sincero y profundo agradecimiento a todos y cada uno de los autores que me han ayudado en esta tarea y que generosamente brindaron sus obras y su talento para que la revista se hiciera realidad y se fuera realzando y enriqueciendo.  Y desde luego, hago extensivo ese agradecimiento a los miembros del Consejo Editorial, Juan Cueto-Roig, Germán Guerra y Jesús J. Barquet, quienes en todo momento estuvieron dispuestos a dedicar su tiempo y sus esfuerzos a revisar y mejorar el contenido de la publicación. Mi gratitud va también a los corresponsales, que siempre nos apoyaron y nos facilitaron la tarea.   A todos, muchas gracias. Nos volveremos a ver en las aguas cambiantes de la poesía.

Con la intención de facilitar la consulta y el almacenamiento digital de los 23 números que esta revista ha publicado hasta el presente, anunciamos que en enero de 2009 tendremos disponible una edición limitada en disco compacto de todas las entregas, las cuales se podrán leer de ese modo sin necesidad de tener conexión con la internet.  El disco contendrá todo el material literario y gráfico publicado en esos 23 números, en formato HTML Read-Only, y se podrá consultar con cualquier programa de navegación de la internet (por ejemplo, con el MS Internet Explorer).
 
Los lectores interesados en adquirir dicho disco compacto deben enviar un cheque o giro postal por US $30.00 dólares a nombre de Reinaldo García Ramos, P. O. Box 403683, Miami Beach, FL 33140, adjuntando desde luego una nota con el nombre y la dirección de la persona que solicita el disco.  El producto de la venta de esos discos lo usaremos sobre todo para sufragar los gastos de mantener la publicación en la red, ya que los precios del servicio han subido en los últimos tiempos, y esta revista no tiene otras fuentes externas de financiación.
 
  El precio indicado cubre el envío por correo de primera clase en el territorio de los Estados Unidos.  Lamentamos no poder hacer estos envíos a ningún otro país.  El pago sólo se puede efectuar en dólares de los Estados Unidos.  Los envíos se iniciarán a mediados de enero de 2009.  Sólo produciremos un número limitado de discos.